Nuevas técnicas permiten ya elegir el sexo
En ocasiones, la posibilidad de elegir el sexo del futuro hijo anula el riesgo de que éste nazca enfermo. Así ocurre con las enfermedades hereditarias vinculadas al porno subtitulada, que habitualmente sólo se manifiestan en los varones, aunque las mujeres también puedan transmitirías.
Este es el caso de un matrimonio de Barcelona: ella, afectada de hemofilia, tenía un 50 por 100 de posibilidades de tener un hijo enfermo si era varón o portadora si era niña, y un 50 por 100 de posibilidades de que su descendencia fuera sana. Pero no quiso arriesgarse y decidió someterse a las nuevas técnicas que permiten elegir el sexo del futuro hijo con fines terapéuticos.
Embriones implantados
Así que consultó con los expertos del Departamento de Biología Celular de la Universidad Autónoma de Barcelona y de la Clínica Dexeus, y mediante un sistema de diagnóstico preimplantatorio consiguió elegir el sexo de sus hijos antes de que los embriones fueran implantados en su útero.
El próximo mes de abril, esta mujer se convertirá en la primera El próximo mes de abril, una mujer de Barcelona se convertirá en la primera española que elige el sexo de su hijo antes de que le implantaran el embrión madre de España que habrá conseguido elegir el sexo de sus hijos antes de que fueran implantados los embriones en el seno materno.
Según las leyes de Mendel, una mujer portadora de hemofilia o de cualquier otra enfermedad vinculada al cromosoma X tiene el 50 por 100 de posibilidades de tener un hijo enfermo y un 50 por 100 de posibilidades de que su descendencia sea sana. Si es el padre el afectado, tendrá hijas portadoras de la enfermedad e hijos sanos, explica el doctor Carlos San Román, jefe del Servicio de Genética del Hospital Ramón y Cajal, de Madrid.
El óvulo podría elegir
El sexo del futuro hijo viene determinado por el espermatozoide. Si éste lleva un cromosoma X, dará lugar a una niña, y si lleva un cromosoma Y nacerá un niño. No obstante, siempre se ha pensado en la posibilidad de que fuera el propio óvulo, mediante diversos mecanismos, el que escogiera al espermatozoide que le va a fecundar.
División celular
Por lo tanto, para elegir el sexo del futuro hijo habría que fecundar el óvulo con el espermatozoide que lleve el cromosoma del sexo elegido. Aunque en teoría hay métodos para diferenciar los espermatozoides por sexos, existen dificultades técnicas para separarlos y fecundar después el óvulo con el espermatozoide elegido, por lo que resulta muy complicado aplicar estos métodos.
Por ello, lo que los especialistas hacen es fecundar «in vitro» los óvulos. Al poco tiempo de comenzar su división celular, analizan una de estas células y comprueban si es del sexo elegido. En ese caso, introducen el embrión en la matriz de la madre, donde se desarrollará el feto.
Con el análisis de esa célula también es posible determinar si el futuro niño ha heredado o no la enfermedad de sus padres, ya que la posibilidad de que esté afectado es del 50 por 100, aunque este estudio es más complicado que el análisis del sexo, añade el doctor San Román.
«Microabortos»
Para comprender la dificultad de que estas técnicas tengan éxito hay que tener en cuenta que dos terceras partes de los embarazos naturales son abortados espontáneamente. Un estudio realizado en Gales, en parejas sanas, fértiles, que no utilizaban anticonceptivos y que deseaban tener hijos, demostró que la Naturaleza «depura» dos tercios de los embarazos. Los autores del estudio comprobaron que dos terceras partes de las mujeres que daban positivo a la prueba del embarazo en los primeros días de la gestación tenían la regla cuando les correspondía o con retraso, y llegaron a la conclusión de que se trataba de «microabortos» espontáneos. «Lo que significa que sólo el 33 por 100 de los embarazos naturales siguen adelante».